intentando luchar con las mascotas que tienen cada uno

La pelea de clases comenzó como una visión dualista de la sociedad, una división entre aquéllos que tienen y los que no tienen. El ecologismo conserva esta propuesta, pero en este momento los que tienen son humanos, y los que no lo tienen son los integrantes del reino animal. Y esta es la novedosa cara de la izquierda poshumana: la imagen de un perro, un oso polar, una rata, o un globo terráqueo impersonal de color azul refulgente, símbolo de un colectivismo global que no es dependiente de ningún concesión política y no de la raza humana. Por el hecho de que la Izquierda Articulo-Humana está menos interesada en humanos que lo está en mosquitos y en almejas….

Manifestaciones en Copenhague por los Derechos de la Formiga, el Oso Polar y el Cocodrilo (Por Daniel Greenfield, Traducido de una editorial en el Wall Street Journal de fecha 14 de diciembre, 2009).

Conclusiones

  • No es frecuente que un perro ataque al resto de sus congéneres. Es un inconveniente de accionar que tienes que corregir.
  • El ataque puede comportar o no amenaza anterior.
  • Tu perro puede agredir a otros perros por distintos causas, como: agobio, falta de estimulación, hiperactividad, temor, falta de socialización o aun alguna patología.
  • Trata de detectar su causa. La solución no va a ser exactamente la misma si hablamos de una conducta protectora u ofensiva.
  • Transporta a tu perro con correa corta y, si es requisito, con bozal.
  • Sale en instantes relajados y con escasos perros alrededor.
  • Juega con él y estímulo.
  • Busca elecciones para reconducir el accionar belicoso.
  • Cerciórate de ser el líder del rebaño.
  • No sobreprotejas a tu perro. No intentes justificar su accionar belicoso.
  • Busca asistencia técnica para no empeorar el inconveniente.

¿De qué forma trabajar con perros reactivos a lo largo del recorrido?

  1. En el transcurso de un tiempo hay que dejar de mostrar al perro al estímulo que le hace este agobio, al unísono que se le ejercita física y mentalmente mediante ejercicios de obediencia. Para, de esta forma, llevar al perro a un nivel mucho más próximo al equilibrio sensible.
  2. El próximo paso es efectuar un trabajo de desensibilización y contracondicionamiento: se introduce a lo largo del recorrido el estímulo desencadenante a una distancia bastante a fin de que el perro lo note pero lo permita (sin llegar jamás a ocasionar la máxima reacción) . clave está en distraer al perro con algún objeto, comida, expresiones agradables y/o entrenar ejercicios de obediencia (por ej. el LADO), o sea, enfocar su atención al guía que transporta la correa.
  3. En el momento en que el estímulo haya pasado y que el perro haya logrado lo que deseaba que se alejase, y que el perro no haya descontrolado su conducta, hay que felicitarle efusivamente con juego y caricias.
  4. Es un trabajo en un largo plazo que es requisito entrenar cada día, con la meta de ir acortando la distancia paulativamente al estímulo a fin de que en el final logre estar el perro cerca sin generarse la reacción.

Lo idóneo, si se tiene un perro con este inconveniente, es contactar con un experto en modificación de conducta canina para hacer un óptimo diagnóstico, puesto que cada caso es diferente y poder ofrecer una solución concreta.

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