humanizar a las mascotas es otra forma de maltrato animal

Más allá de que nos hemos referido al castigo animal frecuentemente, más que nada al abandono de perros de toda edad, vamos a abordar en este momento exactamente el mismo tópico, esto es, el castigo animal, pero desde otro lado. Esta vez, analizaremos el inconveniente de humanizar a las mascotas, lo que cada vez es mucho más recurrente.

La cosificación de la mascota

Las novedosas maneras de castigo a los animales

El hecho de expresar el cariño humano hacía una mascota, generó en ciertos casos, de forma inconsciente de que los dueños entren en la activa del antropomorfismo. En este orden de ideas, el antropomorfismo «se refiere a atribuir peculiaridades o características humanas a los animales.» Así mismo, el hecho de tratar a una mascota tal y como si fuera un bebé, se está incurriendo en una exclusiva forma de castigo, puesto que, para humanizar a estos animales, se están ignorando sus pretensiones básicas y también innatas, como: desplazarse, olisquear, tener relaciones con otros animales de su clase y otros.

La novedosa forma de castigo está relacionada con modificar la naturaleza propia del animal. Así, el hecho de «vestir al perro todos los días», «colorear las uñas al gato», «pasearlo en una bolsa o turismo», «eludir que tenga contacto con otros animales», una parte del gusto y deseo del dueño, mucho más no de la necesidad propia del animal. En el momento en que hacemos referencia al castigo por la humanización, nos encontramos acogiendo la iniciativa de Ramon Alcoberro sobre su ética en pos de los animales no humanos que afirma: “la ética es una extensión del derecho a la alegría que se reconoce a todos y cada uno de los seres vivos ” .

¿Por qué razón es malo humanizar a un perro o un gato?

En el momento en que las mascotas acompañan a personas muy solitarias, las posibilidades de que brote un afán por interpretar de una forma sensible mucho más humana las reacciones del animal son mayores.

Como ahora hemos dicho antes, una cosa es querer a tu mascota y otra, muy distinta, es irrespetar su esencia animal y trastocar su planeta. La gente que defienden los derechos de los animales ven en este tema de la humanización de mascotas otro modelo de castigo.

¿Por qué razón humanizar a los perros es malo?

Charlamos de Daisy, una tierna perra yorkshire terrier de 5 años (que equivalen aproximadamente a 39 años humanos).

La responsable humana de Daisy es la señora Petunia. Siempre y cuando van a pasear a la calle, Daisy viaja bien cordada en una carriola de bebé o adentro de una bolsa de diseñador.

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