es agresivo decir que un pez de mascota se muere

Ronald Oldfield, un estudioso de la Facultad Case Western Reserve en Ohio, es el creador del primer estudio anunciado sobre el encontronazo del ambiente en el accionar de los peces en tanques o peceras decorativas.

Oldfield comprobó que en las habituales peceras pequeñas, recurrentes a varios hogares, los peces detallan hábitos beligerantes, persiguiéndose, mordiéndose y atacándose unos a otros. Estos hábitos tienen la posibilidad de ocasionar lesiones y en ciertos casos la desaparición. No obstante, en espacios mucho más extensos, con rincones, los peces dedican su energía a examinar en vez de confrontar a sus compañeros.

Probables causas de la desaparición de tus peces

Los peces son animales muy sensibles y frágiles, y tienen la posibilidad de enfermar por fundamentos muy distintos. El agobio les perjudica dificultosamente, ahora partir de entonces su sistema inmune se desgasta y se regresa muy vulnerable. Estas son las causas mucho más frecuentes que tienen la posibilidad de contestar a tu pregunta «por qué razón se me mueren los peces».

Es un fallo muy habitual entre principiantes que no se han informado apropiadamente. Hay especies de peces que precisan niveles diferentes de pH para vivir y si se intercalan comenzarán a tener inconvenientes y acabarán muriendo antes que tarde. Por consiguiente, es requisito informarse pausadamente sobre las pretensiones de cada género de pescado.

girafa

Falta de maduración del tanque

Esta es quizás entre las causas mucho más usuales por la que los peces tropicales mueren en el tanque. En el momento en que se compra un nuevo acuario para las mascotas, siempre y en todo momento debe hacerse el ciclado del tanque antes de meter los peces.

Opuesto a eso que se piensa, en el tanque viven tanto los peces como múltiples microorganismos que asisten a normalizar las condiciones del agua. Sin estos seres microscópicos, las especificaciones físico-químicas del líquido no serían las correctas para sostener ningún pescado.

Nutrición exagerada

Precisa dar de comer a los peces, pero no en demasía. Lo mismo sucede con un humano, si lo piensas bien. Solo nos transporta algo mucho más de tiempo sentirnos mal y padecer las trágicas secuelas de una nutrición poco saludable. En un caso así, en el momento en que charlamos de un pez, no hay ningún dr. Nowzaradan que venga y nos afirme qué realizar para arreglarlo, pero somos los únicos en los que el pez betta puede confiar y quién puede elegir cuánto debe comer todos los días.

Además de esto, el alimento idóneo para nuestro género de pescado ha de ser de enorme calidad: no tenemos la posibilidad de obtener el primer creo que se le ocurra, sino más bien solo el sugerido para su clase y en las proporciones concretadas por los especialistas, recomendadas por quienes nos venden el pienso y también correcto, por norma general, en exactamente el mismo embalaje del producto.

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