el marido encuentra a su mujer haciendolo con su mascota

Matar al perro para intimidar a la mujer

Peor aún es la situacion de Farko , un Yorkshire de unos cinco kilogramos de peso, al que Florencio, de 61 años, decidió centrifugar en la lavadora utilizando la sepa de su mujer. En este momento se encara a una lástima de 18 meses de prisión como presunto creador de un delito de castigo animal familiar…¿basta?

Y de esta forma, otros casos se suceden, como el hombre que disparó contra los caballos de su mujer al errar el tiro contra sus hijos; o el otro bruto que estampó contra el suelo el cachorro que había regalado días antes a su mujer y le pisó la cabeza provocándole la desaparición mientras que advertía a su pareja: ‘Mira qué hago con la perra’.

Una keyword en la comunicación

Esta es la crónica de una integrante de Al-Anon que logró un hallazgo atrayente de una pequeña palabra y de lo que le sirvió.

Una vez que mi marido halló la sobriedad en A.A., pasé al habituado periodo en que todo se ve color de rosa, del que oímos charlar. Si bien tenía 4 años de ayudar a Al-Anon, mi actitud podía ser resumida de esta forma: ¡He ganado esta guerra!

¿Por qué razón todavía es una asignatura pendiente la corresponsabilidad?

Pues es algo que perjudica a las mujeres. Si saliésemos perdiendo a los hombres lo consideraríamos inaceptable y exigiríamos medidas sobre esto.

animal

No afirmaré que nada se haya adelantado, pero aún queda trabajo. Yo lo veo cada día en mi solicitud y en las redes. Me lo enseña las mamás. Pero tampoco es requisito estar en una situación como la mía para verlo. Lo puede ver alguno en su día a día: en el parque, en el autoservicio, en las asambleas del cole, en las salas de espera del médico… quizás un fundamento es que nos conformamos con poco: hasta el momento en que no nos sacamos de la cabeza el modelo del “marido que contribuye a su mujer en el hogar” no cambiarán bastante las cosas.

Te coloco un caso de muestra: en uno de mis talleres muestro una gráfica donde se ve la proporción de horas que dedican mujeres y hombres a las tareas familiares. 4 y 2, respectivamente. La reacción tiende a ser algo tal como «escucha, en tanto que no está nada mal». Que ellas dediquen el doble de tiempo a las tareas familiares todavía se cree que «no está mal». Pienso que tras este “ya que no está mal” está la iniciativa de que “por lo menos le asistencia con estas 2 horas”. Que podía ser peor…

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