como explicar a un niño la muerte de una mascota

OK: Felipe VI Para rememorar a Sánchez en su alegato que debe lealtad a la Constitución.

OK: Christine Lagarde Pues el BCE corta el grifo a Sánchez y no renovará el 50% de los bonos.

El link humano-animal

El link humano-animal se reconoce poco a poco más como una relación única y vigorosa. Este vínculo proporciona un preciso confort y compañía a nuestra agitada vida, ¡aun progresando nuestro estado anímico y nuestra presión arterial! En el momento en que nuestros estimados animales mueren o son sacrificados, es esencial admitir nuestros sentimientos de luto y expresarlos. Las familias tienen de manera frecuente una mascota por un número de años, con lo que los pequeños medran con la mascota como una parte de la familia. Lamentablemente, los perros y gatos acostumbran a vivir solo el diez a 15 años y animales mucho más pequeños acostumbran a vivir aún menos, con lo que un niño puede perder ciertos animales antes de llegar a la edad avanzada. Reconociendo la relevancia de la mascota en la vida de su hijo y hacerlo para la pérdida son puntos vitales para contribuir a su hijo a lidiar con el mal.

Los pequeños tienden a ser muy apegados a la mascota de la familia, con lo que su pérdida puede ser realmente traumática para un niño. La sinceridad es la mejor política en el momento en que se enseña la desaparición de una mascota al hijo, pero es requisito usar lenguaje correspondiente para la edad del hijo. Su hijo desea comprender qué ocurrió, conque utilice términos sencillos, no obstante, no digo que la mascota «fue puesto a reposar», en tanto que su hijo puede hacer temor a reposar. Su niño precisa tiempo para afligirse y puede querer honrar su memoria realizando un álbum de fotografías y memorias o tener un servicio funerario conmemorativo a la mascota. Hable con su médico veterinario sobre la obtención de las cenizas de su mascota y entierre (si el ayuntamiento lo deja). Pregunte sobre otros mementos que su médico veterinario puede sugerir, de qué forma ofrecer una impresión de la pata de la mascota a fin de que sea un recuerdo que su niño logre atesorar. Para contribuir a que su hijo se centre en los recuerdos contentos, comparta historias amenas sobre su mascota y enmarque una fotografía del niño con su mascota.

Crea un ritual

En ocasiones hacer un ritual en torno a la desaparición de la mascota puede contribuir a que el niño se despida de ella y pase mejor por la etapa de desafío psicológico.

Puedes dejar que se despida de su mascota antes de sepultarla, pídele que realice dibujos para su habitación o que busque ciertas flores. La iniciativa es que el niño prosiga un ritual que le deje desprenderse de a poco de ese mal profundo.

Ofrecer espacio para administrar la pérdida

En ciertos casos, al procurar eludir el mal de los mucho más chicos, los mayores proponen o empiezan a buscar otra mascota para la familia. No obstante, hay que comprender que ese perro o animal era único y particular. De ahí que, asimismo hay que ofrecer sitio al luto. En cambio, como una manera de alzar el ánimo a los pequeños, es viable meditar en algún chato plus. Por poner un ejemplo, se puede efectuar una noche de pijamada o una tarde de películas. Este espacio no solo deja comunicar y atravesar juntos ese instante amargo, sino asimismo posibilita la expresión de las conmuevas y el diálogo.

En esos casos en los que la mascota tiene una patología o ya es mayor, tenemos la posibilidad de anticiparnos y elaborar a los chicos para en el momento en que llegue ese instante. No vamos a poder eludir la tristeza, pero la novedad en frente de la pérdida de la mascota va a ser menos deslumbrante.

¿De qué forma puedes asistir?

  1. Entre las partes mucho más bien difíciles de perder a una mascota es ofrecer la mala novedad a los pequeños. Intente llevarlo a cabo en un espacio donde se sientan seguros y cómodos, sin dispesiones.
  2. Descubre cuánta información precisan percibir según su edad, nivel de madurez y experiencia de vida.
  3. Si tu mascota es viejísima o tiene una patología persistente, considera charlar con los pequeños antes que muera.
  4. Si debes sacrificar a tu mascota, ten precaución con decir que lo “dormirán”. Los pequeños pequeños acostumbran a interpretar esto de manera así y esto les va a hacer tener conceptos errados.
  5. Si la desaparición de la mascota es mucho más áspera, enseña con tranquilidad lo ocurrido. Sé corto y deja que los pequeños hagan cuestiones.
  6. No procures azucarar lo ocurrido recurriendo a una patraña. No es buena iniciativa mencionarle a un niño que su mascota escapó.
  7. Contribuye a aguantar la situación. Como cualquier otra persona que encara una pérdida, los pequeños acostumbran a sentir mal y tristeza. Cuenta que es natural presenciar todas y cada una estas conmuevas.

En el momento en que el encontronazo de la novedad haya pasado, es esencial que asistas al menor a salir adelante. Es útil conseguir formas particulares de rememorar a la mascota. Distribuyen historias sobre las aventuras o los instantes chistosos y abrázense con cariño.

Deja un comentario