como enseñar a tu mascota a no hacer algo

Tener un perro entrenado no es exactamente lo mismo que tener un perro equilibrado, pero adiestrarlo en órdenes básicas de obediencia puede ser útil en el momento de emprender los inconvenientes de accionar, que en este momento tiene o que va a poder realizarse más adelante.

Conque, ¿por dónde iniciar con el entrenamiento de obediencia canina? Podrías tomar una clase, pero no es necesario, tú mismo puedes adiestrar a tu mascota. En verdad, con la actitud adecuada, ¡el adiestramiento puede ser un desarrollo muy entretenido para tu perro y tú!

De qué manera realizar el entrenamiento de obediencia de mi perro

Si deseas que tu perro se comporte apropiadamente, tienes que elaborar un óptimo programa de entrenamiento.

Educar a tu perro de qué forma actuar es primordial, en tanto que va a correr menos riesgos y va a ser mucho más feliz y saludable. Y tú asimismo te vas a sentir mucho más feliz y relajado, al tener un perro equilibrado que obedece en el momento en que es requisito.

¿De qué forma educar a un perro que suelte un elemento?

Solo se tarda unos minutos en educar a la mayor parte de los perros la orden “suelta”. No obstante, ciertos perros tienen la posibilidad de distraer de manera fácil, conque armate con una aceptable dosis de paciencia y sé incesante. Lo que tienes que hallar es que tu perro relacione la palabra “suelta” con algo positivo. ¡Vamos allí!

Da a tu perro su juguete preferido. Diciendo por poner un ejemplo “tomada”. En el momento en que lo coja, hazle unos cuantos minutos a fin de que logre jugar con el juguete, pero no considerablemente más a fin de que no se agobie.

¿Por qué razón es esencial educar a un perro a venir en el momento en que tiene por nombre?

  • Poder dejar caer a tu perro con la seguridad de que no se escape o provoque accidentes
  • Soltarlo sin la necesidad de perseguirlo por varias horas para regresar a atarlo
  • de los paseos en tu perro, aun sin correa

  • A fin de que goce de mayor independencia en espacios exteriores
  • Y sostener el control sobre tu perro en el momento en que está suelto .

  • Llamar al perro solo por su nombre. Tu perro siente su nombre frecuentemente cada día, y por él puede representar múltiples cosas. La orden de llamada ha de ser simple de admitir para el perro. Puede decir su nombre seguido de la orden de venir (“VEN”).
  • No utilice premios de manera metódica. En la mayoría de los casos, la multitud usa premios en la primera etapa del adiestramiento, y los deja en el momento en que ven que marcha. Es esencial continuar un plan progresivo de reducción de premios.
  • Trabajar con el perro suelto desde el comienzo . El adiestramiento tiene un orden concebido para que el perro aprenda paulativamente. Al comienzo, es requisito trabajar con el perro atado, y continuar bien los pasos y ejercicios a fin de que el perro progrese. Si no empiezas con una correa extendida, tu perro no volverá en el momento en que le llames. Vas a estar obligado a reiterar el orden y la educación va a quedar nada.
  • Llamar al perro solo una vez en el final del recorrido. Es un fallo muy frecuente: llamar al perro en el momento en que llega la hora de regresar a casa. De este modo, la llamada se asociará con el objetivo del recorrido y la evitará o asociará a un juego de persecución. Es esencial llamarle múltiples ocasiones y dejarlo libre nuevamente.

    pez

  • Llamar al perro múltiples ocasiones sin corregirlo. Si debes llamar a tu perro múltiples ocasiones y no lo corriges, no andas enseñando a venir a la primera oportunidad que das el orden. Debes llamarlo una vez y, si no viene, corregirlo de manera correcta – en dependencia de la etapa del desarrollo de estudio.
  • Castigar al perro en el momento en que alcanzan agarrarlo o en el momento en que termina de venir. Si castigas a tu perro en el momento en que al final logras agarrarlo, o en el momento en que por último ingresa a venir, asociará tu llamada con algo desapacible para él. Es escencial asociar la llamada a algo positivo. Si debes corregir a tu perro, debes estirar la cuerda extendida o decir “NO” y también ir hacia él.
  • Llamar al perro y castigarlo. Si llamas a tu perro y lo castigas, asociará la llamada – otra vez – con algo negativo. Jamás chilles a tu perro para castigarle. Es preferible mencionarle «NO» y también ir hacia él. Jamás uses tu orden de llamada para castigar a tu perro.
  • No proceder a sitios distintas, con dispesiones distintas. Proceder a exactamente los mismos sitios para trabajar la llamada va a hacer que tu perro responda realmente bien en estos sitios específicos, pero no en otros. Deberás elaborar a tu perro a fin de que te realice caso en distintas sitios y con dispesiones distintas.

Instruir a tu perro a sentarse con refuerzo positivo sin premios

Los perros adoran que les comenten que lo hicieron bien y los acaricien. De ahí que, en el momento en que mandes a tu perro sentarte y lo realice apropiadamente, deberás hacerle sentir que está en el sendero preciso. Tu voz de despegar por la emoción efectiva y tienes que acompañarle con rascarle las orejas. De esta forma, tu perro comprenderá que efectuar la acción de sentarse es algo positivo. Obedecerá pues sabe que las secuelas de llevarlo a cabo son positivas. De ahí que repetimos que el perro debe interpretar el adiestramiento como juego y un instante positivo en su día. No debe regañarnos por no realizar nada que no comprende, puesto que tampoco comprenderá la bronca y el castigo. Carece de sentido educar a tu perro a sentarse de manera negativa.

Puedes usar las órdenes tanto en inglés como en español. Sit es una palabra monosilaba que marcha realmente bien. En español lo idóneo es emplear «siéntate» en vez de «siéntate», en tanto que sería una palabra mucho más extendida y que el perro tardaría mucho más en procesar. Una vez uses una no las mezcles, pues el perro debe detectar un mismo sonido con una acción específica. Ten en cuenta que, no obstante, reiterar la palabra en demasía puede confundir a tu mascota.

Deja un comentario