como afrontar la muerte de una mascota en un niño

Si tu hijo/a es pequeño/a posiblemente no comprenda verdaderamente qué pasó, pero sí que sea testigo del caos sensible que hay a su alrededor, esto le ocasionará un enorme encontronazo. En el momento en que una mascota se marcha, por las situaciones que sean, siempre y en todo momento dejará un enorme orificio en la vida de la gente que convivieron con ella. Y sí, por una mascota asimismo se pasa el desafío… Por el hecho de que el mal sensible que se siente es durísimo, se les desea, se les respeta y se les echa de menos en el momento en que por el momento no están con nosotros.

La íra, la tristeza, el mal… tu hijo presenciará todo lo mencionado, no procures disimularlo. Las conmuevas no tienen que disimularse, han de ser nuestros profesores. Las conmuevas nos asisten a encauzar todo el remolino de conmuevas que sentimos y ofrecer concepto a eso que nuestro corazón manifiesta. En ocasiones, los mayores tienen la posibilidad de sentirse contrariados en el momento en que procuran ofrecer sentido a su mal y que al tiempo deban comprender de qué manera consolar asimismo a sus hijos.

El link humano-animal

El link humano-animal se reconoce poco a poco más como una relación única y vigorosa. Este vínculo proporciona un preciso confort y compañía a nuestra agitada vida, ¡aun progresando nuestro estado anímico y nuestra presión arterial! En el momento en que nuestros estimados animales mueren o son sacrificados, es esencial admitir nuestros sentimientos de luto y expresarlos. Las familias tienen de manera frecuente una mascota por un número de años, con lo que los pequeños medran con la mascota como una parte de la familia. Lamentablemente, los perros y gatos acostumbran a vivir solo el diez a 15 años y animales mucho más pequeños acostumbran a vivir aún menos, con lo que un niño puede perder ciertos animales antes de llegar a la edad avanzada. Reconociendo la relevancia de la mascota en la vida de su hijo y hacerlo para la pérdida son puntos vitales para contribuir a su hijo a lidiar con el mal.

Los pequeños tienden a ser muy apegados a la mascota de la familia, con lo que su pérdida puede ser realmente traumática para un niño. La sinceridad es la mejor política en el momento en que se enseña la desaparición de una mascota al hijo, pero es requisito emplear lenguaje correspondiente para la edad del hijo. Su hijo desea comprender qué ocurrió, conque utilice términos sencillos, no obstante, no digo que la mascota «fue puesto a reposar», en tanto que su hijo puede hacer temor a reposar. Su niño precisa tiempo para afligirse y puede querer honrar su memoria realizando un álbum de fotografías y memorias o tener un servicio funerario conmemorativo a la mascota. Hable con su médico veterinario sobre la obtención de las cenizas de su mascota y entierre (si el concejo lo deja). Pregunte sobre otros mementos que su médico veterinario puede prestar, de qué manera ofrecer una impresión de la pata de la mascota a fin de que sea un recuerdo que su niño logre atesorar. Para contribuir a que su hijo se centre en los recuerdos contentos, comparta historias entretenidas sobre su mascota y enmarque una fotografía del niño con su mascota.

¿Qué es la inflamación?

La inflamación es la manera en que su cuerpo lo resguarda. En el momento en que descubre riesgo, el sistema inmunológico manda una señal a su ejército de glóbulos blancos para batallar un patógeno invasor o sanar una lesión. Esto causa síntomas como enrojecimiento, calor o voluminismo gracias a una lesión o infección.

La inflamación aguda (en un corto plazo) es un mecanismo de defensa —útil y preciso— y la manera en que su cuerpo se cura a sí mismo. En la mayoría de los casos desaparece en cuestión de horas o días conforme su cuerpo se está recuperando.

Juega con tu hijo

Acompaña a tu hijo en el desarrollo de desafío a través del juego. Ciertos pequeños acostumbran a jugar que un animal de peluche enferma y muere. Este juego de papel puede ser poderoso y sanador, explota y forma una parte del juego para contribuir a tu hijo a entender y admitir la pérdida.

Existen muchos cuentos infantiles que abordan la desaparición de un familiar o una mascota, como “En tu corazón” de Sumara Marletta Guimbra. Tómate el tiempo de leer alguna narración acerca de el desafío con tu pequeño y charla sobre esto.

¿De qué forma puedes asistir?

  1. Entre las partes mucho más bien difíciles de perder a una mascota es ofrecer la mala novedad a los pequeños. Intente llevarlo a cabo en un espacio donde se sientan seguros y cómodos, sin dispesiones.
  2. Descubre cuánta información precisan oír según su edad, nivel de madurez y experiencia de vida.
  3. Si tu mascota es viejísima o tiene una patología persistente, considera charlar con los pequeños antes que muera.
  4. Si debes sacrificar a tu mascota, ten precaución con decir que lo “dormirán”. Los pequeños pequeños acostumbran a interpretar esto de manera así y esto les va a hacer tener conceptos errados.
  5. Si la desaparición de la mascota es mucho más áspera, enseña con tranquilidad lo ocurrido. Sé corto y deja que los pequeños hagan cuestiones.
  6. No procures azucarar lo ocurrido recurriendo a una patraña. No es buena iniciativa mencionarle a un niño que su mascota escapó.
  7. Asiste para aguantar la situación. Como cualquier otra persona que encara una pérdida, los pequeños acostumbran a sentir mal y tristeza. Cuenta que es natural presenciar todas y cada una estas conmuevas.

En el momento en que el encontronazo de la novedad haya pasado, es esencial que asistas al menor a salir adelante. Es útil hallar formas particulares de rememorar a la mascota. Distribuyen historias sobre las aventuras o los instantes chistosos y abrázense con cariño.

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