49’3 de los hogares españoles tiene una mascota

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Recientemente una amiga que se está divorciando, me comentó que todo el desarrollo iba bien, a menos que tenía inconvenientes con la custodia del perro. ¿Custodia del perro? le pregunté. Ya que si, me ha dicho, los perros forman parte de la familia y como semejantes, habitualmente resulta difícil elegir quién queda el perro tras el divorcio.

Custodia compartida/única.

Exactamente la misma con el tema de los hijos, en casos de divorcio o separaciones se puede detallar (si no hay mutuo acuerdo) una custodia compartida, donde aparecerá el régimen de visitas cada cierto tiempo o una custodia única, en que el beneficiado va a ser poseedor del animal, abonando una indemnización por los daños y la pérdida del animal. Si hubiese pequeños por el medio, la jurisprudencia sugiere que los pequeños no se aparten de su mascota por las secuelas traumáticas que logren deducirse.

Las relaciones siempre y en todo momento se piensan como un punto donde se marca un antes y un después. Comencemos con varios sueños, misiones y también ilusiones que, a fácil vista, todos semejan alcanzables. Nuestra convivencia con un individuo provoca que tomemos resoluciones esenciales: dónde vivir, ceder una parte de nuestra privacidad, hasta la adopción de una mascota.

REPARTO DE MASCOTAS

La opción mucho más favorable es llegar a un convenio fuera de la justicia de forma amistosa sobre quién se queda con la mascota, eludiendo de esta forma costos de juicio y problemas. Va a haber que ver a quién corresponde, asimismo, la titularidad. No obstante, sólo algunas de las exparejas disfrutan de una aceptable relación, realizando esta alternativa inviable, y estando para esto la vía judicial.

Y de ahí que, claro, disponemos una ley: nuestro adulado y jamás bastante riguroso Código Civil. En el producto 333 se deja claro que todas y cada una de las cosas que tienen la posibilidad de ser objeto de apropiación se piensan «recursos muebles o inmuebles»; y los animales son muebles (de todos modos, por poner un ejemplo los perros, se los conoce como semovientes), y son COSAS. Si desean un día charlamos del conjunto de abejas…que van de parcela en parcela, pero estos antófilos, insectos himenópteros, en ocasiones tienen dulces enojos, no pienso que logren ser compartidos por semanas alternas o visitados cada miércoles de 16’30 a 20 h.

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